IR MÁS LEJOS: AUTONOMÍA A LA UQROO

Escrito por: Jorge Cocom Pech.

HISTÓRICA LUCHA DE MAESTROS UNIVERSITARIOS DE Q. ROO I

Pareciera que en estos días los embates en contra del magisterio estatal, en todos sus niveles, no tiene paralelo. Nunca antes a los maestros de primaria, secundaria, nivel medio superior y Superior de Quintana Roo se les había levantado el garrote para amenazarlos, despojarlos, desalojarlos y… si se pudiera, golpearlos. Hasta pareciera que, respecto a los últimos, — ahora que la dirige un cuestionado académico de barniz — es a quienes les ha ido peor: se prohibe, a sus académicos, constituir un sindicato que auspicie las condiciones de la defensa de sus derechos.
Su máxima autoridad “académica”, — sus acérrimos enemigos lo consideran herencia maldita del hendriksismo oscuro, hediondo y pernicioso —, en lugar de revisar cuidadosamente la ley, consultar con especialistas las posibilidades de contribuir a la formación de la organización sindical que, por encima de sus intereses gremiales, privilegie el interés universitario, dispuso del uso de los recursos “normativos” de la institución, así como de la fuerza pública para que, esa horrenda idea de establecer un sindicato universitario, se extirpe de la conciencia de los trabajadores académicos de la UQROO. Pero no estamos viviendo en los tiempos de Porfirio Díaz; a menos que, el rencor, perdón, rector esté más interesado en deshacerse de sus enemigos políticos, que propiciar un ambiente pacífico de estudio e investigación y superación profesional de los estudiantes y maestros al interior de la universidad.

Una de sus más inteligentes y lúcidas propuestas en la creación de nuevas carreras en la UQROO, lo constituyó el establecimiento de la licenciatura en Seguridad Pública; por fortuna, esto que pareciera ser una nimiedad curricular, así como una idea original y novedosa, nos permite conocer su personalidad y su tendencia hacia el autoritarismo; pero, al mismo tiempo, se nos presenta en su total desnudez: un vulgar policía al servicio del estado, emboscado en un espacio que debiera estar dirigido por la conciencia de un verdadero científico y humanista. La Universidad de Quintana Roo, sus maestros, sus alumnos y su Patronato merecen más respeto, ésta no debiera convertirse en pago de facturas políticas o en depósito de osamentas malolientes de origen partidario.
La universidad de Quintana Roo no se gobierna con garrote ni con amenazas, ni mucho menos con expulsiones y desalojos. Usa el palo para gobernar, quien carece de inteligencia. Por desgracia, para resolver el planteamiento inicial de la constitución de una organización sindical académica al interior de la UQROO, su “máxima autoridad” eligió el camino equivocado. Usó el “principio de autoridad”, esquivando con malicia y dolo la aplicación de la autoridad de los principios. Pero, ¿tendrá autoridad de principios quien, para resolver un conflicto, los sesga con la aplicación de recovecos legaloides? ¿acaso su salida de la SEP no se debió a que carece de habilidades para el diálogo?

Lamentablemente, ayer como hoy en nuestro estado, pareciera que, para acceder a un puesto político o administrativo, permanecer en el mismo sin ser molestado, requiere de los siguientes ingredientes: abyección perruna al poderoso de turno y, sin duda, contar con abolengo partidario, salvoconducto inextricable para ejercerlo con impunidad.
No es posible aceptar que la lucha de los trabajadores académicos de la Universidad de Quintana Roo esté completamente perdida. No. La lucha apenas comienza. Con el transcurso de los días, lo que no quisiéramos saber es que en la universidad se formarán grupos de apoyo a su “autoridad, y, otros, quizá los más de manera silente, querrán ir más lejos: luchar por la autonomía universitaria. Ya es tiempo. Quintana Roo no necesita una universidad tutelada, puede con libertad de cátedra, que no la única, con responsabilidad de sus alumnos y la solvencia profesional y académica de sus maestros conducirse con autonomía.
Luego entonces, ¿cómo es que en otras universidades del interior del país, a sus académicos sí se les permite organizarse en un sindicato? ¿a poco el legislador local no previó que, la defensa de los derechos de los académicos y trabajadores la Universidad de Quintana Roo, ésta no procedería porque la norma que la gobierna impediría la constitución de una organización sindical al interior de la misma?; por lo que, ¿se tendría que luchar primero por conquistar la autonomía de la UQROO, para luego poder constituir el sindicato de académicos?

Sr. Gobernador del estado, ¿va Usted seguir permitiendo que, actitudes simiescas, como la asumida por José Luis Pech Varguez en el desalojo y cese de maestros, sustituyan el diálogo en una institución que debiera fomentarla entre sus autoridades, alumnos y maestros? ¿Por qué no enviarlo a dirigir la Escuela de Policía Estatal, a doc con su vocación autoritaria, en la que le auguraríamos un éxito tanto en la aplicación de sus excesos?¿hasta cuándo sus colaboradores van a sacudirse de la frivolidad, el desgano, la autocomplacencia, la compra de espacios en los medios para su propaganda personal, e imitarlo a Usted, ejemplo de dedicación y tenacidad por el trabajo en favor de Quintana Roo?
Usted tiene la respuesta y la decisión. Ojalá no se tarde.

Isla de Tamalkab, Q. Roo 27 de agosto de 2008

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