¿IMPOSICIÓN DE ROBERTO BORGE?

Escrito por: Jorge Cocom Pech.

Pareciera que nada impedirá que Roberto Borge sea candidato del PRI a competir en la próxima contienda política por la gubernatura de Quintana Roo. Hasta ahora, no hay mole de piedra ni humana que lo detenga; por lo que, pese a quien le pese, Félix González Canto, su principal impulsor, no se detendrá política ni económicamente en esta aventura por imponerlo; y, aunque se niegue públicamente, el rechazo a la imposición de la candidatura de Roberto Borge, ya muestra las primeras grietas al interior del Partido Revolucionario Institucional. Sumada a esa división, inconformidad, o como se llame, están las amenazas con abandonar el todopoderoso partido oficial, de parte de un imberbe de la familia beduina asentada en Cozumel que, si no se le cumple el capricho de ser el candidato del Partido Revolucionario Institucional a gobernar el estado, intimida veladamente con buscar la candidatura a través de la membresía de indistintos partidos de “oposición”, hoy, discreta o secretamente, en renta o venta al mejor postor. De manera que en esta tremolina política, tozuda y perversa, es una prueba de que Félix González Canto se niega en aprender de las amargas experiencias de Miguel Borge Martín y de Mario Villanueva. La satisfacción narcisista por la imposición de órdenes o de personas, actitud desesperada que adoptan algunos gobernantes en la fase final de su mandato, no es más que un ejercicio de gobierno que evidencia los últimos estertores de un poder que se ha agotado en sus límites legales… por no decir de su tiempo político; por lo que, el miedo a perder el mando, en sus etapas postreras, animan a las imposiciones que no son más que la expresión de un maloliente tufo dictatorial, resistiéndose a su ocaso. No es posible que en pleno siglo XXI, cuando la democracia debiera ser más imparcial, objetiva y transparente, las imposiciones cupulares sean la antítesis que nulifique el voto ciudadano. Luego entonces en Quintana Roo, ¿para que la existencia del IEQROO o el TEQROO, si el poder del dinero y los acuerdos secretos entre partido$ arra$an con la voluntad ciudadana? Los Flota, los González, los Villanueva, los Joaquin, u otros linajes despóticos contemporáneos arraigados en suelo quintanarroense, no deben olvidar que dolorosamente la guillotina antecedió a la democracia en Europa.
Sin embargo, en la hora de las imposiciones, de nada sirven la ideología, los documentos básicos y el programa de acción de cualquier partido político; es más, en esos momentos es su principal estorbo. Que importa si uno, o más de cinco, de los precandidatos está mejor posicionado que los otros, o que si alguno tiene mejor trayectoria o carisma propia. En los últimos días de un sexenio, cuando se está a punto de elegir al que dé continuidad a quien se va, se requiere, del que vaya a ser el candidato del gobernador de turno, la más absoluta muestra de incondicionalidad, la más perruna lealtad al jefe de salida con el propósito de brindarle complicidad, por si deja trafiques, componendas, fraudes… entre otras lindezas, producto de la corrupción y de la impunidad sexenal o trienal. Luego entonces, ¿por qué casi todos los que van a terminar el cargo de una gubernatura, se empeñan en dejar sucesor?
Por eso Roberto Borge y sus patrocinadores, como ayer lo fueron González Canto, Hendricks Díaz… saben a lo que juegan y saben a lo que se exponen en este juego sucesorio. En política quien deja ahijado, deja pecado o peculado y, para no ser descubierto o expuesto a diversos escándalos, aunque difícilmente esos asuntos acaben o comiencen ante el ministerio público, se requiere de un encubridor. De ahí que, en la aparente disputa por la candidatura a gobernador en Quintana Roo, entre los Joaquín y los González no haya diferencia de matices. Quieren el poder a como dé lugar y arrebatárselo entre ellos, no es ninguna sorpresa. Y tan lo quieren que, sin escrúpulos, brincan de un partido a otro, sin importarles valores y principios, que dicen creer, pero que no son más sino artilugios para ocultar su avidez insaciable de poder.
¿Cuánto costará ($) la imposición en marcha? ¿Qué alianzas más allá de las fronteras estatales o de partido, secretamente, se le esconden a los príistas de base que con ingenuidad creen o aparentan creer en los valores de la democracia interna?
Pero, ¿ es que no hay otra opción de “unidad príista” que no fueran los apuntadísimos correligionarios del partido de ascendencia beduina? ¿Estamos los ciudadanos quintanarroenses condenados a que el derecho de sangre o de linaje, en base a imposiciones sin escrúpulos, sustituya la renovación democrática de nuestros gobernantes, lejos de las tentaciones dinástico despóticas como las que hoy día se nos quiere imponer?
La suerte de la democracia en Quintana Roo no puede ni debe fundarse en disputas de familia ni de intereses económicos abiertos o encubiertos. La candidatura de Roberto Borge merece entrar por la vía del consenso partidario y ciudadano, no por la imposición oscura y arbitraria. No es un mal tipo. Su carisma no radica en su juventud sino en la franqueza y valentía con que se opuso en la Cámara de Diputados a que el pueblo fuera castigado con más aumentos de impuestos ; sobre todo, ahora que salen los pútridos acuerdos entre las pústulas , perdón, cúpulas del PAN-PRI, dirigencias a las que, finalmente los alcanzó el alboroto, la maledicencia y el escándalo público callejero.

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IR MÁS LEJOS: AUTONOMÍA A LA UQROO

Escrito por: Jorge Cocom Pech.

HISTÓRICA LUCHA DE MAESTROS UNIVERSITARIOS DE Q. ROO I

Pareciera que en estos días los embates en contra del magisterio estatal, en todos sus niveles, no tiene paralelo. Nunca antes a los maestros de primaria, secundaria, nivel medio superior y Superior de Quintana Roo se les había levantado el garrote para amenazarlos, despojarlos, desalojarlos y… si se pudiera, golpearlos. Hasta pareciera que, respecto a los últimos, — ahora que la dirige un cuestionado académico de barniz — es a quienes les ha ido peor: se prohibe, a sus académicos, constituir un sindicato que auspicie las condiciones de la defensa de sus derechos.
Su máxima autoridad “académica”, — sus acérrimos enemigos lo consideran herencia maldita del hendriksismo oscuro, hediondo y pernicioso —, en lugar de revisar cuidadosamente la ley, consultar con especialistas las posibilidades de contribuir a la formación de la organización sindical que, por encima de sus intereses gremiales, privilegie el interés universitario, dispuso del uso de los recursos “normativos” de la institución, así como de la fuerza pública para que, esa horrenda idea de establecer un sindicato universitario, se extirpe de la conciencia de los trabajadores académicos de la UQROO. Pero no estamos viviendo en los tiempos de Porfirio Díaz; a menos que, el rencor, perdón, rector esté más interesado en deshacerse de sus enemigos políticos, que propiciar un ambiente pacífico de estudio e investigación y superación profesional de los estudiantes y maestros al interior de la universidad.

Una de sus más inteligentes y lúcidas propuestas en la creación de nuevas carreras en la UQROO, lo constituyó el establecimiento de la licenciatura en Seguridad Pública; por fortuna, esto que pareciera ser una nimiedad curricular, así como una idea original y novedosa, nos permite conocer su personalidad y su tendencia hacia el autoritarismo; pero, al mismo tiempo, se nos presenta en su total desnudez: un vulgar policía al servicio del estado, emboscado en un espacio que debiera estar dirigido por la conciencia de un verdadero científico y humanista. La Universidad de Quintana Roo, sus maestros, sus alumnos y su Patronato merecen más respeto, ésta no debiera convertirse en pago de facturas políticas o en depósito de osamentas malolientes de origen partidario.
La universidad de Quintana Roo no se gobierna con garrote ni con amenazas, ni mucho menos con expulsiones y desalojos. Usa el palo para gobernar, quien carece de inteligencia. Por desgracia, para resolver el planteamiento inicial de la constitución de una organización sindical académica al interior de la UQROO, su “máxima autoridad” eligió el camino equivocado. Usó el “principio de autoridad”, esquivando con malicia y dolo la aplicación de la autoridad de los principios. Pero, ¿tendrá autoridad de principios quien, para resolver un conflicto, los sesga con la aplicación de recovecos legaloides? ¿acaso su salida de la SEP no se debió a que carece de habilidades para el diálogo?

Lamentablemente, ayer como hoy en nuestro estado, pareciera que, para acceder a un puesto político o administrativo, permanecer en el mismo sin ser molestado, requiere de los siguientes ingredientes: abyección perruna al poderoso de turno y, sin duda, contar con abolengo partidario, salvoconducto inextricable para ejercerlo con impunidad.
No es posible aceptar que la lucha de los trabajadores académicos de la Universidad de Quintana Roo esté completamente perdida. No. La lucha apenas comienza. Con el transcurso de los días, lo que no quisiéramos saber es que en la universidad se formarán grupos de apoyo a su “autoridad, y, otros, quizá los más de manera silente, querrán ir más lejos: luchar por la autonomía universitaria. Ya es tiempo. Quintana Roo no necesita una universidad tutelada, puede con libertad de cátedra, que no la única, con responsabilidad de sus alumnos y la solvencia profesional y académica de sus maestros conducirse con autonomía.
Luego entonces, ¿cómo es que en otras universidades del interior del país, a sus académicos sí se les permite organizarse en un sindicato? ¿a poco el legislador local no previó que, la defensa de los derechos de los académicos y trabajadores la Universidad de Quintana Roo, ésta no procedería porque la norma que la gobierna impediría la constitución de una organización sindical al interior de la misma?; por lo que, ¿se tendría que luchar primero por conquistar la autonomía de la UQROO, para luego poder constituir el sindicato de académicos?

Sr. Gobernador del estado, ¿va Usted seguir permitiendo que, actitudes simiescas, como la asumida por José Luis Pech Varguez en el desalojo y cese de maestros, sustituyan el diálogo en una institución que debiera fomentarla entre sus autoridades, alumnos y maestros? ¿Por qué no enviarlo a dirigir la Escuela de Policía Estatal, a doc con su vocación autoritaria, en la que le auguraríamos un éxito tanto en la aplicación de sus excesos?¿hasta cuándo sus colaboradores van a sacudirse de la frivolidad, el desgano, la autocomplacencia, la compra de espacios en los medios para su propaganda personal, e imitarlo a Usted, ejemplo de dedicación y tenacidad por el trabajo en favor de Quintana Roo?
Usted tiene la respuesta y la decisión. Ojalá no se tarde.

Isla de Tamalkab, Q. Roo 27 de agosto de 2008

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